Siempre eres perfecto/a

Daniel Sotelino · 17 enero 2014 11:54 am

Siempre eres perfectoSé que a veces mi mensaje puede parecer totalmente contradictorio, ¿por qué? Porque lo es. Es realmente difícil no caer una y otra vez en ello dado que esta sociedad en la que vivimos -que es reflejo de nuestro propio interior- nos lleva constantemente hacia el pretender lograr aquello que no tenemos y a menospreciar lo que sí tenemos. Tal vez en un ejercicio de humildad y honestidad para con nosotros mismos, podríamos comprometernos de una forma más sana y más positiva con nuestra vida, simplemente aprendiendo a Amar lo que hacemos y no a tratar de hacer lo que amamos. Cuánto daño nos hace la no aceptación de lo que es…? Lo que es peor: nos lleva a un estado emocional que nos aleja de la verdadera paz, armonía y equilibrio emocional.

“Persigue tus sueños, tus ilusiones…”, “Sé la mejor versión de ti mismo”, “Tú puedes mejorar tu vida”, mensajes que una y otra vez nos vienen a decir que nuestra situación actual no es la que debiera y que la única salida para esa situación tan “negativa” es dar un giro en nuestra vida -a nuestras circunstancias-. Pero… de lo que nos olvidamos frecuentemente, es de algo realmente importante: si las circunstancias de nuestra vida son las que son, esto es sólo resultado de un estado interior poco armonioso y elevado. De esta forma -tratando de cambiar las circunstancias- no lograremos ninguna mejora sustancial en nuestra vida. Obtendremos -en apariencia- mejores trabajos, parejas, amigos y condiciones, pero seguiremos sintiendo -antes o después- el mismo vacío y desconsuelo en nosotros, la misma desmotivación o depresión.

 

Cada vez que alguien como yo te anime a cambiar tu vida, a luchar por nuevos objetivos, o a hacer realidad tus ilusiones, pregúntate qué es lo que hay mal en tu vida para querer vivir otra vida diferente. Si de verdad hay algo que deseas cambiar, plantéate cómo puede ser que puedas tener algo diferente a lo que tienes si tú sigues siendo la misma persona. Tal vez lo que necesites no es alguien que te ayude a lograr cosas nuevas en tu vida sino a valorar y disfrutar de aquellas que ya tienes. Precisamente de la maestría de lograr disfrutar de lo que uno tiene nace que aquello nuevo que llegue a nosotros sea siempre hermoso y placentero.

Protégete de quien trate de sembrar en ti la semilla de la insatisfacción con lo que eres, con lo que vives, o con lo que tienes. Protégete de quienes constantemente te invitan a ser mejor, o a buscar en tu vida algo más. Te puedo asegurar que quien se busca a sí mismo, en realidad, se acaba perdiendo inevitablemente. Al fin y al cabo, nadie puede encontrar lo que no ha perdido y tú no te has perdido a ti mismo, siempre fuiste tú.

Existe un camino hacia la felicidad, un camino que nos lleva a alcanzar la armonía, la paz y la alegría en nuestra vida. Un camino que puedes andar ahora, sin esperas… para ello no es necesario que se den circunstancias particulares o que los demás cambien porque… la única persona que debe cambiar, eres Tú. De esta forma no hay nadie a quien culpar ni nadie que pueda retrasar tu felicidad.

Hoy puedes empezar a caminar hacia la consecución de un estado de bienestar y plenitud. Cómo? Tan sólo aceptando el estado en el que te encuentras ahora. Sí, así de fácil. Siempre, en todo momento y situación, todos tenemos lo necesario para ser felices, siempre. No aceptamos esto cuando deseamos aquello que no es, y de esta manera nos alejamos de poder disfrutar de lo que sí es.

Lo que te hace sentir mal no es lo que te está pasando o lo que tienes, lo que te hace sufrir es el desear cosas distintas de las que tienes o querer experimentar otras circunstancias de las que ahora estás viviendo. Logra disfrutar de tu vida, hoy, y todo lo que vivas en tu vida será abundante, armonioso, equilibrado, alegre y pleno. No tendrás necesidad de desear nada porque lo tendrás todo!

 

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Dios vs Ciencia

Daniel Sotelino · 12 enero 2014 12:10 pm

Dios vs CienciaCon la ciencia oficial pasa una cosa que resulta muy curiosa, durante décadas ésta niega la existencia de realidades que con el tiempo acaba aceptando como ciertas y evidentes tras nuevos estudios y experimentos. Por ejemplo, para la ciencia los rayos ultravioletas no existieron hasta que ésta fue capaz de construir los recursos necesarios para detectarla; en muchos casos, incluso, burlándose hasta ese momento de quien defendía su existencia. Es evidente que su existencia no dependía de si habían sido descubiertos o no.

Bajo la máxima de “hay que ver para creer”, parece obviarse uno de los descubrimientos más sorprendentes -inquietantes para muchos diría yo- como es aquel que nos dice que la realidad y el mundo material toma forma influenciado por el observador. ¿Qué quiere decir esto? Que aquello en lo que crees sólo por el hecho de creerlo se convierte en realidad y toma forma, y que si no creemos en algo, esto deja de ser real en el mundo material. Podríamos decir que la mente no es sino una enorme pantalla en la que es proyectada una realidad creada mediante nuestros pensamientos. Esto es ciencia y lleva décadas siendo aceptado por distintas ramas de la misma -ver por ejemplo el programa Redes de Eduard Punset basta para certificar esto-.

LO INQUIETANTE: que algunos de estos conocimientos y evidencias no son nuevos sino que llevan casi un siglo descubiertos sin que la mayoría de la sociedad esté informada de ellos.

LO JUSTO Y DE SENTIDO COMÚN: ser respetuosos con las creencias de los demás, siempre y cuando sean respetuosas con las nuestras o con las que otras personas puedan tener.

Es más, considero que, si alguien tiene la mínima inquietud por conocer la Verdad no debería mostrar una mente cerrada dado que éste es el camino más directo para convertirse en un reaccionario cuyo fin es mantenerse en su creencia personal -o de grupo-, a pesar de que ésta sea una gran mentira.

Y con respecto a la existencia de Dios -otra cosa es qué sea Dios en realidad- diré algo más: la ciencia debería mostrarse, bajo mi humilde opinión, más respetuosa y prudente en este tema, dado que lo cierto es que no haber demostrado científicamente su existencia no hace que éste no exista. Un científico cuyo fin sea descubrir la Verdad -por propia definición debería ser así- jamás podría negar la existencia de Dios, tan sólo podría afirmar qué a día de hoy no hay evidencias científicas de que exista.

Pido respeto para todas las creencias que sean respetuosas -tenga el sentido que tengan-. Personalmente no me gusta que nadie menosprecie a otros, a sus ideas o a sus creencias; sin duda creo que quien lo hace se retrata así mismo.

Daniel Sotelino

 

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